Abrazar y dormir en posición de «cucharita» no solo fortalece el vínculo emocional entre las personas, sino que también puede aportar beneficios para la salud. Diversos estudios sugieren que el contacto físico afectuoso favorece la liberación de oxitocina, una hormona relacionada con el bienestar, la confianza y la reducción del estrés.
Este tipo de contacto puede ayudar a disminuir los niveles de ansiedad, mejorar el estado de ánimo y promover un descanso de mayor calidad. Además, al reducir el estrés de forma sostenida, también puede contribuir indirectamente al buen funcionamiento del sistema inmunológico y a una mejor salud de la piel.
Aunque el afecto físico no sustituye un tratamiento médico o psicológico para la depresión o la ansiedad, sí puede ser un complemento valioso para el bienestar emocional cuando forma parte de una relación sana y consentida.






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