Una mujer se disponía a prepararles el almuerzo a sus hijos cuando abrió un paquete de polenta y se llevó una desagradable sorpresa al mirar en el interior del envase y encontrar una rata muerta y en estado de putrefacción.
El repugnante hecho ocurrió en la localidad salteña de Cerrillos. Jimena Pérez Roy había ido al supermercado unos días antes para comprar cuatro paquetes de una reconocida marca de polenta.
Lo cierto es que la mujer ya le había hecho el plato a sus hijos de cuatro años y ocho meses con uno de esos paquetes que no tenía nada llamativo. Sin embargo, al abrir el segundo y encontrar la rata muerta, los chicos comenzaron a sufrir cuadros gastrointestinales y debieron ser revisados por un pediatra.
“El médico me explicó que el roedor puede haber estado en contacto con el resto de la polenta. Y me dijo que una vez cocida ya no se transmite el hantavirus. Un caso contrario sería si mis chicos hubieran tenido contacto con la polenta cruda con la rata. La cual ya estaba en estado de descomposición”, contó Jimena en diálogo con El Tribuno.
Fue después de semejante secuencia que Pérez Roy decidió hacer un descargo público en sus redes sociales para denunciar lo que le ocurrió. Allí publicó un extenso texto en el que relató lo vivido, junto con tres videos en los que muestra la polenta.
Jimena contó que había sentido algo extraño en el paquete, pero que en un principio pensó que estaba humedecido el producto en su interior. “Pero no, muy por el contrario, me llevé la desafortunada, asquerosa y repugnante sorpresa de encontrar en su interior una rata muerta”.

“En ese momento no podía creerlo, uno siempre ve que le pasó a alguien más, pero nunca se imagina que le pase a uno. Menos cuando el producto en cuestión se lo estabas por preparar a tus hijos. Con todas las enfermedades que estos roedores tienen, imagínense si yo no me daba cuenta y les cocinaba”, escribió.
La mujer dijo que estaba “llena de bronca, impotencia y asco”, aclaró que abrió los otros tres paquetes para revisarlos y dijo que, a pesar de que no encontró nada, no volverá a consumir el producto. “No es que la rata abrió el paquete, se metió y lo cerró. Esto quiere decir que en la planta donde preparan y envasan los productos, estos animales hacen de las suyas”, agregó.
Luego, la joven contó que llamó a la empresa que prepara la polenta para hacer el reclamo y que se lo tomaron. Sin embargo, no se mostró conforme con la solución que le ofrecieron: “Su respuesta fue que en unos días pasarían por mi domicilio a buscar el producto con la rata muerta y que unos días después me mandarían unas polentas tradicionales de 500gr cada una porque no tienen en stock la de panceta”.

“¿En serio creen que yo voy a querer consumir una polenta hecha por ustedes”, respondió Jimena Pérez Roy en el descargo público, al mismo tiempo de que anticipó que realizará una denuncia ante la empresa.
En ese sentido, respondió: “Sinceramente no espero que me reponga el producto porque al encontrar un animal así en el interior de uno me da la señal o me da a entender que en donde elaboran sus productos andan este tipo de roedores y no me da ganas de volver a consumir nada, ni siquiera un chocolate”.
Fuente: Crónica






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