El que no trabaja es por que no quiere. La crisis acorraló a un salteño y en un momento de desesperación decidió ofrecer su vivienda como hotel alojamiento. Los precios son tan bajísimos que se hicieron virales en las redes sociales.
El que no trabaja es por que no quiere. La crisis acorraló a un salteño y en un momento de desesperación decidió ofrecer su vivienda como hotel alojamiento. Los precios son tan bajísimos que se hicieron virales en las redes sociales.







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