En un Monumental vacío el decano venció por 3 a 1 a Union, sumó su tercera victoria por el campeonato y es, con puntaje prefecto el puntero de la zona 1.
Ambos planteles llegaban al estadio para el partido cuando empezó a llover, ya todos empezaban a replantearse el desarrollo del partido teniendo en cuenta un campo mojado y el agua que podría llegar a seguir cayendo. Pero el agua paró, el campo se secó y la pelota empezó a rodar. El clima en lugar ser adverso terminó siendo ideal, una noche fresca de futbol.
Nazareno Arasa, arbitro del partido hace sonar su silbato y los once del decano salen a comerse la cancha. Presión alta y todos al ataque en los primeros minutos. El entrenador de Unión se ve nervioso por el arranque, sabe de lo que es capaz el equipo que enfrenta, conoce la cancha, conoce la institución, el DT tatengue es, nada mas y nada menos, que Juan Manuel Azconzabal, ex jugador y entrenador de Atletico, donde supo ascender dos veces en ambos puestos.
Los santafesinos se defendían, no podían adueñarse de la pelota, pero eso no les impediría tratar de lastimar al rival. Aprovechando la velocidad y algunos espacios que dejaban los decanos en su intención de atacar, llegaban y preocupaban a Luchetti que vio pasar cerca una pelota que dio en el travesaño.
A pesar del palo por palo en el que los equipos entraron en un momento, los locales eran un poco mas. Pero dejaba pasar y desperdiciaba ocasiones. Hasta que llegó una falta dentro del área y con ella la pena máxima, la posibilidad mas clara para marcar que existe en este deporte. Toledo, con su metro noventa se desplomó al sentir un pequeño contacto, la falta existe pero al teatralidad la sella. Apenas sonó el silbato Leonardo Heredia tomó la pelota, ya todos sabían quien seria el encargado. El pupa acomodó la pelota en el punto de cal dentro del área y se enfrentó al arquero Moyano. El disparo no salió con mucha fuerza, pero tenia la intención de ser esquinado, abriendo el pie, pero le faltó, el arquero tatengue adivinó. El primer tiempo terminó 0 a 0.
Este futbol anormal, sin publico, tiene también el condimento extraño de que se pueden realizar cinco variantes. Al final del primer tiempo Atlético ya había utilizado dos. Monzón y Carreras lesionados se retiraron dando lugar a Risso Patrón y Lotti respectivamente. El monterizo volvió a destacar mientras que Augusto cumplió.
El inicio del complemento tuvo lo que fue el mejor momento de Atlético en el partido. El compromiso ofensivo del primer tiempo pero sin permitir el contragolpe rival. A solo cuatro minutos del reinicio tiro libre de media distancia en diagonal al arco para el decano, es lejos, es para un centro, es para un zurdo. El único que maneja esa pierna en Atlético y no es un cabeceador es Gabriel Risso Patrón. No es el mejor ejecutante, algunos extrañan al lesionado Monzón, especialista en la materia. Pero el tucumano sigue demostrando, centro correcto al punto de penal, para que se eleve Leonardo Heredia, que con la energía de querer levantar el aplazo del final malogrado se eleve por encima de todos y cabecea, mueve el cuello de manera perfecta, acompaña la pelota y la direcciona demostrando que la testa se puede usar para mas cosas que solo pensar. Es el uno a cero y es un grit, que se desgarra la garganta el autor, los compañeros, los suplentes, los dirigentes y los relatores. Pero es un susuro para el ruido al que estan acostumbradas las viejas tribunas de cemento del monumental de 25 de Mayo y Chile.

Los jugadores de Unión se agarran la cabeza, se miran y buscan cual fue el error en pelota parada. Pero no agachan la cabeza, esperan que terminen los festejos del rival, plantan la pelota en el punto central pensando en remontar lo antes posible. Pero pierden la pelota rápido, Atlético transiciona al ataque y Javier Toledo saca un disparo desde casi el mismo lugar donde Risso Patrón había tirado el centro de gol unos segundos antes. La pelota viaja con fuerza, con efecto, esto confunde al arquero que no se termina de posicionar bien cuando salta para despejar la pelota con ambas manos. La desvía, pero no le alcanza, la pelota se mete en el Angulo. Gol de Javier Toledo y Atlético pasó de ser un equipo que no podía concretar a marcar dos goles en poco mas de un minuto.
Todo eran sonrisas, el decano estaba jugando bien y era superior. Tocaba mantener la presión, hacerse dueño de la pelota y cerrar el partido. Pero el rival también juega, Unión muy golpeado salió a buscarlo como fiera herida. Empezó a llegar y preocupar mucho, pero tenían que tener cuidado porque Atlético tenia ganas de mas y mientras mas se adelantaban los tatengues. mas espacio encontraban. A los quince minutos del segundo tiempo Lucchetti quedó mano a mano con Javier Cabrera que la tiró por arriba del travesaño para que luego el laucha se lo lleve puesto… o al menos eso fue lo que pareció, la repetición deja mas dudas que certezas. Lo cierto es que Arasa cobró penal. Lucchetti voló a su derecha, la pelota fue al otro palo, 2 a 1 y empezaba otro partido.

A los de Zielinski les empezó a faltar la nafta. Unión pisó el acelerador como si recién comenzara el partido. Azconzabal agotó sus variantes y mandó todo al ataque. Atlético sin energías se vio obligado a retroceder y a defenderse con uñas y dientes. Fue entonces cuando apareció la figura de Chirstian Luchetti. El decano se salvaba una y otra vez pero no podía ni tocar la pelota. La única salida eran pelotazos que no llegaban a nadie. Hasta que una llegó a la cabeza del gigante Toledo, que la bajó para un viejo conocido que había entrado desde el banco, Matias Alusitza, quien con un remate de cachetada puso el 3 a 1 final.
Atlético está primero en su grupo, invicto y con puntaje perfecto. Hasta ahora hizo nueve goles, a través de nueve jugadores distintos. Con Unión como perseguidor, un Arsenal flojo y un Racing sorprendentemente malo, Atlético tiene un pie en la ronda de los ganadores de grupo. El próximo partido para el decano será frente a Racing nuevamente como local el Jueves 19.






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