En el primer día de trabajo, uno suele sentirse nervioso por los nuevos desafíos que deberá afrontar. Sin embargo, lo que menos espera es tener un accidente laboral.
Esto le pasó a Sylvana, quien vivió un desesperante episodio en su primer día de trabajo en una ferretería: se le quedó el dedo atorado en una llave de paso de bronce.
A pesar de los reiterados intentos por liberar el dedo utilizando agua y jabón, la mujer no pudo sacarlo por sí sola.
Ante esto, sus compañeros la llevaron a la estación de bomberos local, donde lograron extraer el dedo utilizando una amoladora y una pinza.
Fuente: La Voz






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