Esta historia de humanidad ocurrió en la localidad de Sumampa, Santiago del Estero.
Marcela, una habitante de este tranquilo poblado, encontró la suma de $ 50.000 cuando caminaba por la calle.
No dudó un segundo en buscar a su dueño y tuvo que sortear un intento de engaño para encontrarlo.
Asimismo, un detalle llamativo fue la manera en que alertó como la primer persona que le pidió la plata intentaba estafarla.
De esta manera, tras su reacción, permitió dar con el hombre que había perdido el dinero.
Marcela Véliz salía de la verdulería luego de realizar las compras, como hace todos los días.
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Sin embargo, esta vez ocurrió algo que en principio la desconcertó.
Pisó un billete de $ 500, siguió su camino y pisó otro. Ya cuando vio a su alrededor se encontró con un fajo de billetes en el cordón de la vereda. Eran $ 50.000 en total.
Se agachó a agarrarlo, dispuesta a encontrar a la persona a la que le pertenecía.
De inmediato, un hombre que trabajaba a metros del lugar se acercó a Marcela y le aseguró que la plata era suya.
Sin embargo, ella notó que esa persona “se puso colorada y bajó la mirada”. Por eso, comenzó a sospechar de lo que le decía.
Si bien Marcela le dio el dinero, quedó con una extraña sensación y por eso decidió dirigirse hasta la Comisaría 33, ubicada en la zona, donde explicó a los policías lo que había sucedido.
También publicó un estado en su perfil de WhatsApp para contar el hecho, en caso de que diese con el verdadero dueño.
Finalmente, sus sensaciones eran acertadas.
Apareció el verdadero dueño, quién se comunicó con la Comisaría y ellos hicieron lo propio con Marcela. Véliz los llevó hasta el hombre que se había quedado con el dinero y ante la amenaza de ser denunciado, devolvió los $ 50.000.






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