Gianinna Maradona juró en sus redes sociales que irá «uno por uno» contra quienes tengan alguna responsabilidad en la muerte de su padre, luego de que se conocieran algunos mensajes y conversaciones de los médicos investigados por presunta mala praxis en el cuidado de la salud del Diez.
Además, cuestionó las filtraciones que hay en el expediente y que precisamente, permitieron que se hicieran públicos los crudos intercambios entre el neurocirujano Leopoldo Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov del 25 de noviembre al mediodía, cuando se descubrió que el máximo astro del fútbol mundial yacía sin signos vitales en la cama de la casa que ocupaba desde hacía menos de un mes en el barrio cerrado San Andrés, de Tigre.
«Les juro que voy a ir UNO X UNO», escribió en su cuenta de Twitter la segunda hija que Diego Armando Maradona tuvo con Claudia Villafañe. Y, en otro posteo, resaltó: «Yo viví cosas que no se las deseo ni siquiera a ellos».
Por último, cuestionó la difusión que están teniendo algunas comunicaciones y declaraciones del expediente: «Yo elegí leer las declaraciones del 25 de noviembre. Yo elegí leer conversaciones cruzadas. Todos los abogados que están en la causa tienen acceso al expediente. No todos elegimos preservar dicha información».
La referencia, evidente, estriba en que alguno de los letrados que representa a alguna de las partes (presumiblemente, alguno de los querellantes), filtró a un medio de prensa el contenido de los mensajes del celular de Luque, el principal investigado en el expediente que tramita en la Justicia de San Isidro, dado que, según múltiples indicios, él habría estado a la cabeza del equipo que debía atender la salud de Maradona tras su intervención quirúrgica por un hematoma subdural.
La autopsia del Diez reveló serias enfermedades subyacentes (especialmente, cardíacas) que no habrían sido debidamente controladas.
El domingo pasado, la hermana mayor de Gianinna, Dalma, ya había usado sus redes sociales para apuntar contra el médico Luque -a quien le dijo que era «un hdp»-, y contra el abogado Matías Morla, tras las difusión de una serie de audios del neurocirujano el día en que falleció su papá.
En tanto de la psiquiatra Agustina Cosachov trascendieron mensajes como estos: «Tengo cagazo de que me quieran empomar por los remedios» y «estoy medio persecuta». Es que uno de los supuestos de la investigación es que a Maradona le habían prescripto un cóctel de medicamentos para tratar su ansiedad y su abstinencia al alcohol, y que alguna de esas drogas podría haber estado contraindicada para los severos problemas cardíacos que tenía el Diez.
Maradona, la máxima figura de la historia del fútbol mundial, murió a los 60 años el 25 de noviembre de 2020 al mediodía, en una casa que su familia había alquilado en el barrio privado San Andrés, de Tigre, a dos semanas de su externación de la Clínica Olivos, donde había sido sometido a una neurocirugía por un hematoma subdural en el cerebro.
La autopsia determinó que Diego murió como consecuencia de un «edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada» y descubrieron en su corazón una «miocardiopatía dilatada».
De acuerdo con los resultados de los estudios toxicológicos realizados, Maradona no tenía alcohol ni drogas ilegales en su organismo, aunque sí detectaron restos de psicofármacos.
El foco de la investigación penal está puesto en determinar si la internación domiciliaria era la adecuada para un paciente como Maradona, si hubo mala praxis médica y si la muerte del «Diez» se pudo haber evitado.





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