El pasado 4 de mayo, la reina del pop, Madonna, ofreció un concierto gratuito en la playa de Copacabana en Río de Janeiro, Brasil, cerrando así con 81 conciertos una de las giras más importantes en su carrera, “The Celebration Tour”.
A pesar de que algunos medios oficiales habían registrado una asistencia de 1.6 millones de personas, cifras posteriores estiman que más de 2 millones y medio de fanáticos asistieron al concierto, lo cual demostró la vigencia de Madonna en la música como una leyenda viviente.
Debido a la gran cantidad de personas que presenciaron este show único y sin precedentes, se reportó también que incluso después de que finalizó el concierto, los fanáticos continuaron la fiesta hasta el amanecer
Y debido al tumulto de personas, es casi imposible que se presentaran experiencias desagradables como los asaltos, los cuales desafortunadamente son muy comunes en conciertos.
Fuente: El Imparcial






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