La imagen era inconfundible ver de aquel hombre que atendía detrás del mostrador, se trataba del Gordo Mario, era todo un ritual verlo preparar y sobre todo disfrutar de esas exquisiteces.
Simpre los ibas a ver atendiendo con mucha felicidad con aquellas chaquetillas celestes.
Lamentablemente esa imagen ya no podremos apreciar, por que ha fallecido el famoso «Gordo Mario«, el creador del «Cheguán El Ascensor»
Cuando se le consultaba cual era su verdadera vocación, te respondía «elaborar sánguches como una marca registrada» Los mismos eran únicos dentro del circuito sanguchero tucumano.
Debemos mencionar que fue el gran creador del Ascensor. Muchas capas de Mila, que lo hacían mas atractivo a cualquier otro Cheguzán.

Su primera sanguchería arrancó en el pasaje Miguel Cané, donde se convirtiío en uno de los mas buscados.
El salón era pequeño, y una barra que atravesaba de punta a punta la estructura dividía la cocina del espacio destinado a los clientes.
Del otro lado, cerca del calor de las planchas y freidoras, se encontraba Mario, este hombre prolijamente vestido, que también lo acompañaba, en muchas ocasiones. su esposa para preparar los grandes pedidos que solían atender.
Luego se trasladaría hacia la calle Benjamín Matienzo, a la gente no le importaba donde se encontraba, lo mismo iban hasta allí por que sabían que su calidad era inconfundible.
El Gordo Marío se distinguió por ser sanguchería familiar, con un proceso de elaboración bien artesanal.




Comentarios