Debido a la artrogriposis, sus articulaciones se fusionaron de tal forma que su cabeza quedó inclinada hacia atrás. Aunque los médicos dudaron de su supervivencia al nacer y recomendaron a su madre no alimentarlo, su familia apostó por él.
Hoy, Claudio es contador y usa sus labios y barbilla para manejar la computadora con total destreza. Lo más curioso es que su visión es perfecta; su cerebro simplemente se adaptó a ver el mundo al revés.
Prefirió no operarse para evitar riesgos y ahora viaja por el mundo dando charlas motivacionales. Demostró que la voluntad es más fuerte que cualquier pronóstico médico.
FUENTE: upso.sabermas






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