Por lo general, estas escenas terminan con gente corriendo para llevarse todo lo que pueden gratis, pero aquí sucedió un verdadero milagro de honestidad que nadie vio venir.
En lugar de aprovechar el caos para el saqueo, decenas de extraños, desde conductores de paso hasta abuelitos de la zona, frenaron para ayudar. Se organizaron como un equipo profesional, formando cadenas humanas para rescatar la mercancía y apilarla ordenadamente a un lado del camino. El chofer, que ya se veía arruinado, no podía creer que recuperó casi todo su inventario gracias a la bondad de desconocidos.
Un video viral que demuestra que la solidaridad puede ser más contagiosa que la avaricia. ¿Crees que esto pasaría en tu país o todos correrían por su bebida?






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