Cada 6 de enero se celebra el Día de los Reyes Magos, una de las fechas más tradicionales del calendario cristiano y con fuerte arraigo en la cultura popular de Argentina y otros países de América Latina y Europa.
La conmemoración recuerda la llegada de Melchor, Gaspar y Baltasar a Belén, guiados por la estrella, para adorar al niño Jesús y ofrecerle regalos de oro, incienso y mirra. Este episodio, relatado en el Evangelio de Mateo, simboliza el reconocimiento de Jesús como rey y salvador, no solo para el pueblo judío sino también para los pueblos paganos.
La llegada a Jerusalén y el temor de Herodes
Según el Evangelio de Mateo, los Reyes Magos llegaron primero a Jerusalén y preguntaron por el nacimiento del “rey de los judíos”, al afirmar que habían visto su estrella en Oriente y que venían a adorarlo. La consulta generó la inmediata preocupación del rey Herodes y de toda la ciudad.
En ese contexto, Herodes convocó a los principales sacerdotes y escribas para saber dónde debía nacer el Mesías. De acuerdo con el relato bíblico, la respuesta fue clara: en Belén de Judea, tal como lo anunciaban las profecías.
Luego, Herodes les pidió que, una vez encontrado el niño, se presentaran nuevamente ante él para informarle su ubicación, con el pretexto de ir también a adorarlo. Sin embargo, tras visitar a Jesús en Belén, Melchor, Gaspar y Baltasar fueron advertidos en sueños de no volver por Jerusalén y continuaron viaje hacia sus tierras por otro camino, frustrando las intenciones del monarca.
Al comprobar que no habían regresado, Herodes reaccionó con violencia y ordenó la llamada Matanza de los Inocentes, que consistió en el asesinato de niños pequeños en Belén y sus alrededores. Ante ese peligro, José, esposo de María y padre adoptivo de Jesús, fue alertado en sueños y, junto a María y el niño, la Sagrada Familia huyó a Egipto para proteger la vida de Jesús.
La celebración está vinculada a la Epifanía, una palabra que significa manifestación. Representa el momento en el que Jesús se da a conocer al mundo, no solo al pueblo judío sino también a los pueblos paganos, simbolizados por los Reyes Magos.
Según la tradición cristiana, los Reyes llegaron doce días después del nacimiento de Jesús, celebrado el 25 de diciembre. Por ese motivo, el calendario fijó la Epifanía el 6 de enero.
En muchos hogares argentinos, la noche del 5 de enero los chicos dejan sus zapatos junto con agua y pasto para los camellos. A la mañana siguiente reciben regalos en recuerdo de los presentes que los Reyes llevaron al niño Jesús.
También es habitual compartir la rosca de Reyes, un pan dulce decorado con frutas, que se convirtió en un clásico de la fecha.
Por qué el 6 de enero también se desarma el árbol de Navidad
El Día de los Reyes Magos marca el cierre del ciclo navideño. Según la tradición cristiana, la Navidad no finaliza el 25 de diciembre sino el 6 de enero, con la celebración de la Epifanía.
Por ese motivo, en muchas casas se mantiene el árbol de Navidad y el pesebre hasta esa fecha y recién entonces se desarman los adornos, como símbolo del final de las festividades navideñas.
FUENTE: A24






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