La psicología llama a esto sesgo de negatividad. Las críticas y los insultos activan zonas del cerebro relacionadas con la alerta y la protección, lo que hace que se graben con más fuerza en la memoria. Sin embargo, las palabras amables, al no representar una amenaza, se olvidan con mayor facilidad. Por eso un insulto puede acompañarte durante años, mientras que un elogio desaparece en semanas. No es debilidad ni ingratitud: es tu cerebro intentando protegerte.
El neurólogo Leonardo Bello habló acerca de la razón por la que el cerebro humano tiende a recordar mejor las cosas negativas como los insultos, también habló a propósito del estudio que sugiere que el cerebro tiende a recordar los insultos por más de 25 o 30 años.
Según el neurólogo, esto se debe a que las cosas negativas activan dos vías neuronales: una de ellas es la amígdala, que es la del miedo, la cual a su vez activa el hipocampo que permite almacenar nueva información, la cual va hacia la corteza cerebral y queda memorizado.
“Cuando se activa la amígdala, que es la del miedo, es cuando más se memorizan las cosas. Por eso, los insultos y esas cosas que consideramos desagradables van a quedar memorizadas, no solamente por 20 años, sino que puede durar toda la vida”, explicó.






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