Los fans de la banda irlandesa U2 celebran esta semana los 40 años desde que los cuatro miembros del grupo se reunieron por primera vez en la cocina del batería Larry Mullen para ensayar.
Bono (cantante), The Edge (guitarra, teclado y voz) y Adam Clayton (bajo) respondieron hace cuatro décadas a un anuncio colgado por Mullen en el tablón de la Temple Mount School de Dublín que decía: «Batería busca músicos para formar una banda».
Coincidiendo con el aniversario del nacimiento del grupo, el Little Museum de la capital irlandesa dedica a la banda una exposición sobre su historia con material aportado por sus incondicionales, mientras que este fin de semana se celebraron diversos conciertos como tributo al grupo.
El 25 de septiembre de 1976, los cuatro adolescentes de pelo voluminoso, vestidos con vaqueros y chaquetas de cuero, se reunieron para formar una banda que inicialmente bautizaron como Feedback. «Este extraño grupo de gente se reunió en mi cocina en Artane -zona residencial norte de la ciudad de Dublín-. Y ahí es dónde empezó», describe Mullen en la página web de U2.

Clayton relata por su parte que había descubierto el rock and roll tres años antes -con trece años- y que convenció a su padre para que le compraran un bajo: «Simplemente sonaba bien para mí. Profunda, desbordante y satisfactoria», enfatizó el músico.
Llenos de pasión e inspiración por la música punk, los cuatro pasaron horas ensayando en la cocina de Mullen. El guitarrista The Edge afirma que recuerda el momento en que se dio cuenta de que en realidad no importaba si no sabían cómo tocar, sino que el atractivo de su música tenía relación «la energía» y con que «trataba de decir algo».
Su primer álbum como U2 se llamó Boy (1980), pero fue con War (1983) -su tercer disco- cuando alcanzaron su primer número uno en el Reino Unido.
La historia de Boy viene de muy lejos y plasma las vivencias de Bono durante su adolescencia, comenzando con la muerte de su madre Iris, que ocurrió dos días después del funeral del padre y abuelo del cantante. En ese momento, el líder de U2 tenía solo 14 años.
En una escena en la que el punk daba sus últimos coletazos, U2 comenzó a marcar la diferencia con otras bandas y a situarse como una de las grandes bandas de rock contemporáneo. Con letras que ya hablaban de la vida política y social irlandesa, con un tratamiento de la guitarra único y la voz distintiva de Bono, este debut ya hacía presagiar que estábamos ante una de las bandas más importantes del mainstream rockero.
Sin embargo, desde el punto de vista de la producción, todo comenzó en un baño de Lyceum, un club de Londres donde U2 firmó su primer contrato discográfico con Island Records. Posteriormente se lanzó 11 O’Clock Tick Tock, el primer paso para llegar a Boy pero que no llegó a estar incluido en el álbum. El testigo de la producción pasa de Martin Hannet, sacudido por la muerte de Ian Curtis de Joy Division, a Steve Lillywhite, contemporáneo de U2. Así nació A Day Without Me dedicado a Ian Curtis, y una serie de experimentos que harán de Boy un disco icónico de la música.
Entre las innovaciones probadas también las técnicas de grabado completamente nuevas en ese momento, con las bases grabadas y luego reproducidas más rápido para incluir más tarde la voz.
La portada del álbum Boy es una imagen de Peter Rowen cuando era niño. Es el hermano de Guggi, amigo de Bono y también aparece en las portadas de Three (1979), War (1983), The Best of 1980-1990 (1998) y Early Demos. Una foto en blanco y negro con el niño de cinco años sin camisa y con las manos levantadas detrás de la cabeza.






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