El avión Boenig 737-500 pertenecía a la aerolínea indonesia Sriwijaya Air y cubría la ruta entre Yakarta y Pontianak, en la isla de Borneo.
El sábado por la tarde, tras despegar, perdió contacto con los controladores aéreos y luego se precipitó al mar de Java.
Todas las personas que iban a bordo, incluyendo siete niños y tres bebés, eran de nacionalidad indonesia.
En la operación de rescate participaron alrededor de 2.600 personas, con la esperanza de descubrir qué fue lo que provocó que el avión perdiera altura y cayera a 23 metros de profundidad en el mar de Java.
Los equipos de búsqueda informaron que recogieron diez bolsas con restos humanos y otras más con fragmentos materiales, así como 16 grandes pedazos del fuselaje.





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