Axel Guizzarelli empezó bien de abajo, hace seis años, tatuando a amigos y conocidos que confiaban en poner nada más y nada menos que su piel para tatuarse. Mariposas, arañas, nombres, escudos, frases, mandalas, corazones, espadas, delfines, copas del mundo, fechas, todo lo que se imaginaba tatuar, lo hizo. Hasta que llegó el fin de semana marcado por el 9 de Julio, el día que cambió todo.
“Yo vivo aquí en Lules, soy muy humilde, vengo de una familia humilde, todavía no tengo mi propio salón, pero nunca bajé los brazos. Desde hace seis años que tatúo, pero desde hace tres empecé a bancarme los estudios para mejorar cada día, a capacitarme, a estudiar las diferentes técnicas de tatuaje. Había hecho rostros, retratos, realismo, pero nunca me pasó lo que me pasó el fin de semana”, le cuenta el artista este lunes a eltucumano.

“Lo que pasó fue increíble. Yo tengo un primo que me llamó y me dijo: ‘Tengo un tío que se quiere tatuar, pero tiene que ser ya’. En ese momento llegó José, un muchacho que vive en Famaillá y me dijo: ‘Me quiero tatuar al Mellizo Orellana, al legislador’. No teníamos ninguna foto, la buscamos en internet y comenzó el proceso de tatuaje”, agrega Axel.

“José me decía que no se animaba, pero lo hizo. Entre hablada y hablada, José hacía la voz del Mellizo. Lo imita. Lo saca muy bien. Y me dijo que se lo quería tatuar el sábado porque ayer era la fiesta del Mellizo en Famaillá y se los quería mostrar. Me llevó un tiempo de 3 horas hacerlo, pero salió muy bien. Duele un poco, pero hay que trabajarlo tranquilo”, cuenta el muchacho de Mercedes, asombrado por la repercusión de su obra de arte en black & grey con luz que cuesta 10 mil pesos.

“Hice otros retratos pero no de personas tan conocidas como el Mellizo Orellana. Estoy muy satisfecho con lo que quedó. Ahora, me había acostado un minuto para dormir y me desperté con esta noticia: me suena el teléfono todo el tiempo. Mi familia está muy orgullosa, pero en las redes sociales hay mucha gente que se está burlando del tatuaje y le hace bullying a José. El chico trabaja en una cooperativa y está muy agradecido con el Mellizo. La gente se está burlando, pero yo estoy contento con el tatuaje”.
¿Cómo sigue el camino de Axel, el tatuador del retrato del Mellizo Orellana? “Yo estoy en el proyecto de mi estudio, pido que reconozca mi trabajo, nada más. Espero que este tatuaje me abra puertas y pueda seguir tatuando. Si viene el Mellizo a tatuarse, de una me animo. Agarraría el desafío con un poco de nervios, con algo de miedo, pero ahora vamos pa’delante”.
Fuente: El Tucumano






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