Miranda Worby, una mujer británica de 42 años residente en la localidad de Lowestoft, obtuvo la certificación oficial del Guinness World Records por poseer la colección más grande del planeta dedicada a «My Little Pony». La organización verificó un total de 4.550 piezas en su hogar de Suffolk, donde la aficionada acumuló figuras, accesorios y objetos conmemorativos a lo largo de casi cuatro décadas de dedicación, una pasión que nació en su niñez ante la imposibilidad de tener un caballo real.
La afición comenzó cuando Worby tenía apenas tres años. Ante la negativa de sus padres frente al pedido de un caballo de verdad, el primer juguete de plástico ocupó ese lugar de afecto. Con el paso de los años, el volumen de objetos creció a tal punto que la coleccionista desalojó los muebles de uno de sus dormitorios para destinarlo exclusivamente al resguardo de las piezas. «No quería una cama aquí, quería que este cuarto estuviera completamente dedicado a My Little Pony, así que saqué todo», relató la mujer sobre la transformación de su vivienda.
Entre los miles de artículos que llenan los estantes destaca una figura de Fireball, considerada la más rara de su repertorio y de la cual solo existen dos unidades documentadas a nivel global. Worby invirtió más de 30.000 libras esterlinas en compras individuales a lo largo de su vida, una suma que hoy sitúa la tasación de todo el conjunto en valores muy superiores dentro del mercado de coleccionistas. A pesar de esa cotización, ella descarta cualquier venta futura porque adquiere nuevos ejemplares entre tres y cuatro veces por semana. «Los extrañaría. Por tonto que suene, extrañaría la colección», afirmó la británica sobre su apego a cada objeto.
El impacto visual de la habitación suele causar diversas reacciones entre las visitas que conocen la casa. Worby admitió que algunos de sus conocidos encuentran abrumadora la cantidad de estantes repletos de figuras de colores pastel. «Algunas personas no pueden asimilarlo y no sé por qué. Supongo que es porque ya estoy acostumbrada, así que para mí pasa desapercibido», explicó la dueña del récord. Frente a los comentarios externos, la compradora mantiene una postura clara sobre su pasatiempo: «Si alguien empieza a coleccionar, sea My Little Pony o cualquier otra cosa, quiero que sepa que está bien coleccionar lo que ama. Solo disfrútalo. No dañas a nadie y no hay nada malo en ello».
El repertorio reúne artículos de las distintas generaciones de la franquicia creada por la compañía Hasbro en la década de 1980, desde los modelos clásicos hasta las ediciones contemporáneas. Las piezas abarcan muñecos de vinilo con crines sintéticas, castillos en miniatura, indumentaria temática, vajilla y material promocional distribuido en convenciones especializadas. Con esta marca oficial, Miranda Worby formalizó su registro en los archivos de récords mundiales como la mayor custodia de la historia de estos célebres corceles de juguete.
FUENTE: elperiodismo.com






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