La sexualidad es parte de la naturaleza humana y por ello ha sido vista de diferentes formas a lo largo de la historia. Aunque hoy en día los dildos o consoladores tienen muchas formas, colores y texturas, no se trata de artefactos novedosos.
Hoy por hoy aún existen muchos tabúes respecto a la sexualidad y la autoestimulación con juguetes sexuales, algunas piezas arqueológicas encontradas principalmente en Europa y Asia demuestran que en realidad se trata de una práctica tan natural como antigua.
El consolador o dildo más antiguo del mundo fue encontrado por científicos alemanes de la universidad de Tubinga. Se trata de un falo perfectamente pulido en piedra que simula ser un pene de alrededor de veinte centímetros de largo y tres centímetros de ancho. Se calcula que tiene unos 28.000 años de antigüedad y fue reconstruido a partir de catorce fragmentos que se encontraban juntos.

En la antigua Grecia eran comunes los Olisbos, que es el nombre que se le daba a un artilugio con forma fálica de cuero, madera o piedra que las mujeres impregnaban con aceite de oliva para practicar el autoplacer.
En la obra de teatro ‘Lisístrata‘, Aristófanes les llama ‘consoladores de viudas’ y en Roma tenían mucho protagonismo en la noche de bodas. La madre de la novia proporcionaba a la nueva pareja de todos los elementos esenciales para que el sexo se produjera satisfactoriamente y no hubiera ningún problema. Debajo del lecho conyugal se colocaba un bote de miel para dar energía al novio, menta que es un potente afrodisíaco y una imagen de madera del Dios Priapo, deidad de la fertilidad, siempre representado con un pene erecto.
Del consolador al vibrador
La leyenda que se cuenta en varias publicaciones es que Cleopatra fue quien dio el salto del consolador al vibrador: en una calabaza seca y hueca metía abejas vivas que al revolotear provocaban la vibración. Aunque no hay una certeza que lo confirme, la fábula contribuye a agrandar el mito erótico de la faraona.
Bolas de Geisha
Los orígenes de las bolas de Geisha, las bolas chinas o Ben Wa son inciertos pero se presentaron en Oriente sobre el año 500 dC. Las bolas fueron popular entre las mujeres para ampliar el placer durante el sexo o facilitar buenos momentos de auto-placer y hoy en día siguen comercializándose. Además de su función placentera es una gran herramienta para fortalecer y mantener en forma el suelo pélvico.
ABUELITA PIDE SER SEPULTADA EN ATAÚD CON FORMA DE UN FAMOSO PAQUETE DE CHOCOLATE






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