El Lampreado, es un plato característico de la gastronomía de Paraguay. Es el resultado de pasar carne por una mezcla de harina, huevo y un poco de agua.
El nombre proviene del verbo «lamprear», que suele significar más concretamente la preparación de una vianda compuesta o guisada previamente frita o asada, cocida en agua con azúcar o miel, o con vino y especias finas, a lo cual se añade algo de agrio al momento de servirla. Es evidente que en el Paraguay y las regiones del noreste argentino limítrofes con el Paraguay, la definición del DRAE (Diccionario de la Real Academia Española) no es exactamente la misma sino que se usa por algunas semejanzas en la preparación. Por otra parte, en muchas provincias del centro y noroeste de Argentina también se usa la palabra lampreado como sinónimo de escalope que es muy diferente del «payagua mascada» paraguayo o el lampreado del noreste argentino.
En el Paraguay, país bilingüe castellano-guaraní, y en el Noreste argentino (donde también se habla el guaraní) se le da el nombre de “payaguá mascada”, en alusión a una de las etnias indígenas (“payaguáes”) que poblaron la geografía paraguaya en tiempos precolombinos.
En su alimentación consuetudinaria, estos indios «payaguaes» se alimentaban, «mascaban», de algo semejante a esa preparación, razón por la cual se extendió el uso corriente de dicho nombre, tornándose un alimento diario de los habitantes del Paraguay.
Su consumo se extendió desde constituir un alimento básico de la población indígena guaraní a un plato más perfeccionado, elaborado, refinado y apreciado de la mesa de los colonizadores españoles, siendo actualmente de consumo extendido de la población del Paraguay más aquellas poblaciones limítrofes de la Argentina que comparten una raíz y rasgos culturales con el Paraguay.
Como ya hemos visto el origen de este plato diremos que el Lampriado es un plato que se lo consume mucho en nuestra provincia, y hoy nuestro Chef Gustavo Giardina, nos hará un plato fusión del famoso lampriado a la napolitana, para dale un toque distintivo al mismo. Seguí el paso a paso.
Elaboración:
*1 kilo de carne, bien tierna, laminada no muy fino, mas bien tirando a grueso (sin grasas, ni nervios. el corte de preferencia: peceto, nalga)
*4 huevos
*150 cc de leche
*250 gramos de harina (puede ser necesario un poco mas, dependiendo de la harina)
*sal a gusto
*Pimienta, comino
*cantidad necesaria de aceite limpio, nuevo (700 cc aprox.)1 cebolla
*1 morrón
*2 tomates
*Queso o muzzarella
Elaboración:
Batimos bien los huevos, agregamos la sal. Vamos intercalando un poco de harina y un poco de leche, batiendo suave. Debe quedar de consistencia espesa pero líquida. Ya que al pasar la carne por la mezcla, la debe cubrir bien y deslizar el excedente, pero quedar cubierta con una capa que la cubra sin taparla totalmente.
Salamos la carne ya limpia de nerviecitos y grasitas y cortada del tamaño que les guste, normalmente se hacen trozos del tamaño de medio plato playo no muy grande.
Calentamos el aceite a fuego entre medio y máximo.
Vamos pasando la carne y colocando en la sartén, teniendo cuidado de no chorrear la mezcla y salpicarnos con el aceite. Dejamos dorar bien de un lado y damos vuelta, dejando que dore del segundo lado.
Al retirar, colocamos sobre papel de cocina para quitar el excedente de aceite. No conviene encimar muchas porque se humedecen con el calor y quedan con aspecto aceitoso.
Hacemos una salsa con el tomate y la cebolla, la colocamos sobre el lampriado. Le agregamos en queso y lo llevamos unos segundos al horno solo para gratinar






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