El Risotto, es un plato muy popular en Italia que se ha difundido popularmente por todo el mundo. Nace en el Norte, en la llanura Padana, durante el Renacimiento, más precisamente en la provincia de Vercelli. Actualmente, uno de los mayores productores de arroz de Europa.
Para hacer un buen risotto el arroz debe se lo debe nacarar (sellarlo hasta que tome temperatura), para luego agregar caldo caliente de a poco. El secreto está en esperar que el caldo se consuma para agregar un poco más, sin dejar en ningún momento, que el arroz quede sin líquido.
Te recuerdo, como lo hice cuando arrancábamos esta semana, que lo mas importante en la cocina es innovar, acomodarse a lo que tenemos y vamos a descubrir todo un mundo de sabores, texturas y aromas.
La receta que presenta hoy, el Chef Gustavo Giardina, les enseñará a preparar un risotto tradicional, a base de manteca y queso parmesano, pero lo terminaremos con un toque personal, achicoria y panceta (en caso de no tener puedes agregar jamón). Pero, al igual que en un laboratorio, cada uno puede experimentar en su cocina con los ingredientes que tenga a la mano. El desafío del risotto.
Ingredientes
*150 g de panceta ahumada o jamón
*1 cebolla
*150 g de manteca fría
*1 cucharada de aceite
*1 kilo de arroz carnaroli
*2 litros de caldo de pollo caliente o del caldo que tengas
*170 g de queso parmesano rallado o queso rallado en sobrecito
*2 manojos de achicoria
Preparación
Cortar la panceta y la cebolla en cubitos chicos. Saltearlos en una cacerola con la cucharada de manteca y el aceite. Bajar el fuego y cocinar durante 30 minutos.
Sumar el arroz y revolver.
Agregar el caldo de a poco, a medida que el arroz lo vaya absorbiendo. Revolver constantemente. Hay dos cosas que no pueden pasarte al momento de cocinar, el estar pendiente de la cocción y el remover.
Cuando el arroz esté a punto, agregar la manteca cortada en cubos y el queso rallado. Revolver bien
Lavar la achicoria, escurrirla y descartar los tallos. Dejar reposar 3 minutos. Sumar las hojas de achicoria, sin tallos, revolver y distribuir en platos. Servir enseguida.
TIP DEL CHEF:
El agregado de la manteca y el queso parmesano al final es lo que brinda esa cremosidad tan característica del risotto. Hay quienes también suman un chorro de crema de leche.
También es conveniente poder agregar entre caldo y caldo chorros de vino blanco seco, da un sabor encantador.






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